domingo, 29 de mayo de 2011

Un imán
una piedra negra,
y yo gritando
desde el fondo
de una botella
Aquella noche
el reloj
me arrebató el idioma
y quise gritar
al mundo mi soledad,
mi desconsuelo.
Pero nadie me escuchaba,
todo marchaba lento.
Entonces vinieron
en bandada
todos los pájaros
del cielo
para rescatarme del silencio
y enseñarme un nuevo idioma,
también un vuelo nuevo.
Mi grito se hizo canto,
mi canto se hizo tiempo,
mi tiempo en el silencio
creció hasta el infinito
para entender el tiempo
que el hombre llora adentro.

Mi tiempo en el silencio, Jose Naranjo

No hay comentarios:

Publicar un comentario